La calefacción y el aire acondicionado suponen casi el 50% del gasto energético de un hogar promedio. El problema de los termostatos viejos "de rueda" es que son tontos: calientan una casa vacía sin preguntar.
1. La diferencia "Smart"
Un termostato inteligente (como Nest o Ecobee) aprende de tus hábitos. Sabe a qué hora te vas a trabajar y a qué hora vuelves. Pero lo más importante es el Geofencing.
Gracias a la ubicación de tu móvil, el termostato sabe cuándo te has alejado de casa y apaga la caldera automáticamente. Y mejor aún: sabe cuándo estás volviendo y empieza a calentar la casa para que esté perfecta justo cuando entras por la puerta.
2. ¿Es difícil de instalar?
Mucha gente se asusta al ver cables, pero es más fácil de lo que crees:
- Compatibilidad: El 90% de las calderas modernas son compatibles.
- Sin obras: Utilizan los mismos dos cables que ya salen de tu pared para el termostato viejo.
- Instrucciones visuales: Las apps de estos dispositivos te guían paso a paso con esquemas muy claros.
3. Conclusión
Aunque son dispositivos más caros (entre 100 y 250 dólares), el ahorro en gas o electricidad es brutal. Si vives en una zona con inviernos fríos o veranos muy calurosos, es la mejor inversión que puedes hacer.
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