A veces la solución más simple es la mejor. No necesitas cámaras de reconocimiento facial ni láseres. Los sensores de contacto son la pieza más infravalorada y económica de la domótica.
1. ¿Qué son y cómo funcionan?
Son dos pequeñas piezas de plástico con un imán dentro. Una va en el marco de la puerta y la otra en la puerta misma. Cuando se separan (al abrirse la puerta), el imán rompe el campo magnético y envía una señal instantánea a tu móvil.
2. Usos creativos (Más allá de la alarma)
Lo obvio es usarlos para que suene una sirena si entran ladrones. Pero su verdadero poder está en la automatización diaria:
- Ahorro de Clima: Si abres la ventana para ventilar, el sensor le dice al aire acondicionado que se apague automáticamente.
- El "Cuidador": Colócalo en el armario de las medicinas o productos de limpieza para saber si tus hijos pequeños los están abriendo.
- Luz automática: Al abrir la puerta de la despensa, se enciende la luz LED de dentro.
3. Conclusión
No empieces la casa por el tejado. Antes de comprar cámaras caras, compra un pack de 4 sensores (marcas como Sonoff o Aqara son muy fiables) y cubre todas las entradas posibles de tu hogar.
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