Comprar la cámara es fácil. El problema real es sacarla de la caja y preguntarse: "¿Y ahora dónde pongo esto para que sirva de algo?".
Muchos cometen el error de apuntar la cámara directo a la televisión o al sofá. Hoy te explicamos la estrategia correcta para vigilar tu hogar sin sentirte en un reality show.
1. Exteriores: La primera defensa
El objetivo es disuadir antes de que entren. Si vives en una casa, las cámaras exteriores deben ser visibles. Si vives en un piso, una cámara o timbre inteligente (Video Doorbell) en la puerta es vital.
- Altura clave: Colócalas a unos 2.5 metros de altura. Lo suficiente para que no las alcancen con la mano, pero lo bastante cerca para ver caras.
- Evita el sol directo: Si el sol le pega de frente al lente, la imagen se quemará y no verás nada.
2. Interiores y Privacidad
Aquí es donde la gente se equivoca. Nunca pongas cámaras en dormitorios o baños, ni siquiera si "confías" en la nube. Los hackeos masivos existen.
3. ¿Nube o Tarjeta SD?
La mayoría de marcas (Ring, Nest) te cobran una mensualidad por guardar los videos en la nube. Si quieres ahorrar, busca cámaras que admitan Tarjeta SD local (como Eufy o TP-Link Tapo). La inversión inicial es la misma, pero te ahorras 100 dólares al año en suscripciones.
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